Las orejas separadas pueden ser un motivo de complejo tanto para los niños como para las personas adultas. Realizar una otoplastia es un procedimiento muy sencillo.
El resultado que se obtiene con la otoplastia es tan satisfactorio que pronto acabara con esos complejos
y podrá llevar el pelo de la manera que más le apetezca.
No acuda a la cirugía hasta que vea que su hijo desea cambiar su aspecto.
En la primera consulta, su cirujano evaluará la situación de su hijo/a o la suya propia (si es usted el que va a someterse a la operación).
Y le recomendará el procedimiento más adecuado.
Si su hijo es joven, su cirujano puede que le recomiende la anestesia general, de modo que el niño/a dormirá durante toda la intervención.
Para niños más mayores y para los adultos, la anestesia local o combinada con sedación será lo indicado, y usted o su hijo/a permanecerán despiertos pero relajados. La cirugía de las orejas se realiza en una hora.
Tanto los niños como los adultos vuelven de nuevo a su vida normal apenas unas horas tras la cirugía. Los puntos serán retirados o se disolverán (si son reabsorvibles) en el plazo de una semana.
Cualquier actividad en la que las orejas pudieran ser dobladas o dañadas deberá evitarse durante un mes más o menos.
La mayoría de los pacientes, tanto jóvenes como adultos, están muy satisfechos con los resultados de esta cirugía. Pero tenga en mente que el objetivo es la mejora, no la perfección.
© 2009 Clínica Sáinz Arregui